El fin de semana pasado estuvimos en Galway. Fue un poco decisión de última hora, pero la verdad que mereció la pena. Muy pero que muy bonito. Es la cuarta ciudad de Irlanda, pero se puede considerar casi un pueblito grande, porque tiene de todo, pero te da tiempo a verlo todo bien en un día.
Ya en el centro, visita nocturna. Mercadillo y a un pub, ver alguna cosita interesante de noche y de nuevo a refugiarnos a algún sitio, ahora a tomarnos un té caliente, para hacer tiempo para la hora de cenar.
Cenamos en un sitio italiano, donde la camarera era española, pero bueno, el sitio era bueno, bonito y....ya sabéis lo que sigue. Después, a mover un poco el esqueleto a un pub-disco con música en directo.
El domingo por la mañana desayuno en el hostel y a seguir pateando la ciudad. Ahora ya de día, catedral, paseo por el río, museo, universidad, Spanish Arch... y tan divinamente. A comer al ladito del río y después, cuando nos apeteció, de vuelta a Cork.
Bueno, este ha sido ya mi último fin de semana completo, y la verdad que se nota, que el tiempo ha pasado volando y que esta vida en una "burbuja" ya llega a su fin. Sólo espero poderla repetir al año que viene.
Bueno, hay fotos que más que nada os las pongo para que veáis la buena suerte que estamos teniendo con el tiempo. Porque sí, aquí en Irlanda, hay unos cuantos días al año (que parece ser que nos han tocado casi todos a nosotros), en los que se puede hacer la fotosíntesis. Tomando el sol recuperando unas pocas de vitaminas y energías, que buena falta nos hace...
Hasta la próxima!!!